Ciencia: Carl Sagan

Ciencia: Carl Sagan

Carl Edward Sagan, nacido en Nueva York el 9 de noviembre de 1934; fue un astrónomo, astrofísico, cosmólogo, astrobiólogo, escritor y divulgador científico estadounidense.

Inicialmente fue profesor asociado de la Universidad de Harvard y posteriormente profesor principal de la Universidad de Cornell. En esta última, fue el primer científico en ocupar la Cátedra David Duncan de Astronomía y Ciencias del Espacio, creada en 1976, y además director del Laboratorio de Estudios Planetarios.

Fue un defensor del pensamiento escéptico científico y del método científico, pionero de la exobiología, promotor de la búsqueda de inteligencia extraterrestre a través del proyecto SETI. Impulsó el envío de mensajes a bordo de sondas espaciales, destinados a informar a posibles civilizaciones extraterrestres acerca de la cultura humana. Mediante sus observaciones de la atmósfera de Venus, fue de los primeros científicos en estudiar el efecto invernadero a escala planetaria.

Proyecto SETI

Carl Sagan ganó gran popularidad gracias a la galardonada serie documental de TV Cosmos: Un viaje personal, producida en 1980, de la que fue narrador y coautor. También publicó numerosos artículos científicos,​ y fue autor, coautor o editor de más de una veintena de libros de divulgación científica, siendo los más populares sus libros Cosmos, publicados como complemento de la serie, y Contacto, en el que se basa la película homónima de 1997. En 1978 ganó el Premio Pulitzer de Literatura General de No Ficción por su libro Los dragones del Edén.

A lo largo de su vida, Sagan recibió numerosos premios y condecoraciones por su labor como comunicador de la ciencia y la cultura. Hoy es considerado uno de los divulgadores de la ciencia más carismáticos e influyentes, gracias a su capacidad de transmitir las ideas científicas y los aspectos culturales al público no especializado con sencillez no exenta de rigor.

Sagan recordaba que vivió una de sus mejores experiencias cuando, con cuatro o cinco años de edad, sus padres lo llevaron a la Exposición Universal de Nueva York de 1939, lo cual fue un punto de inflexión en su vida. Tiempo después recordaba el mapa móvil de la América del Mañana:

“Se veían hermosas autopistas y cruces a nivel y pequeños coches General Motors que llevaban gente a los rascacielos, edificios con bonitos pináculos, arbotantes… ¡y todo tenía una pinta genial!


En otras exhibiciones, recordaba cómo una lámpara que iluminaba una célula fotoeléctrica creaba un sonido crujiente, y cómo el sonido de un diapasón se convertía en una onda en un osciloscopio. También fue testigo de la tecnología del futuro que reemplazaría a la radio: la televisión. Sagan escribió:

Sencillamente, el mundo contenía maravillas que yo nunca había imaginado. ¿Cómo podía convertirse un tono en una imagen, y una luz convertirse en ruido?


También pudo ver uno de los eventos más publicitados de la Exposición: el entierro de una cápsula del tiempo en Flushing Meadows, que contenía recuerdos de la década de 1930 para ser recuperados por las generaciones venideras de un futuro milenio. “La cápsula del tiempo emocionó a Carl”, escribe Davidson. De adulto, Sagan y sus colegas crearon cápsulas del tiempo similares, pero para enviarlas a la galaxia: la placa de la Pioneer y el disco de oro de las Voyager fueron producto de los recuerdos de Sagan sobre la Exposición Universal.

Carl Sagan se graduó en la Rahway High School de Rahway, Nueva Jersey, en 1951. Se matriculó en la Universidad de Chicago, donde participó en la Ryerson Astronomical Society. En esta universidad se graduó 1954 en Artes con honores especiales y generales, en 1955 se graduó en Ciencias y en 1956 obtuvo un máster en Física, para luego doctorarse en Astronomía y Astrofísica en 1960.​ Durante su etapa de pregrado, Sagan trabajó en el laboratorio del genetista Hermann Joseph Muller. De 1960 a 1962, Sagan disfrutó de una Beca Miller para la Universidad de California, Berkeley. De 1962 a 1968, trabajó en el Smithsonian Astrophysical Observatory en Cambridge, Massachusetts.

Smithsonian Astrophysical Observatory

Sagan impartió clases e investigó en la Universidad de Harvard hasta 1968, año en que se incorporó a la Universidad Cornell en Ithaca, Nueva York, donde impartió un curso de pensamiento crítico hasta su muerte en 1996. En 1971, fue nombrado profesor titular y director del Laboratorio de Estudios Planetarios. De 1972 a 1981, Sagan fue Director Asociado del Centro de Radiofísica e Investigación Espacial de Cornell. Desde 1976 hasta su muerte, fue el primer titular de la Cátedra David Duncan de Astronomía y Ciencias del Espacio. En Londres, impartió la edición de 1977 de las Royal Institution Christmas Lectures.

Royal Institution Christmas Lectures

Sagan estuvo vinculado al programa espacial estadounidense desde los inicios de este. Desde la década de 1950, trabajó como asesor de la NASA, donde uno de sus cometidos fue dar las instrucciones del Programa Apolo a los astronautas participantes antes de partir hacia la Luna. Sagan participó en muchas de las misiones que enviaron naves espaciales robóticas a explorar el sistema solar, preparando experimentos para varias expediciones. Concibió la idea de añadir un mensaje universal y perdurable a las naves destinadas a abandonar el sistema solar que pudiese ser potencialmente comprensible por cualquier inteligencia extraterrestre que lo encontrase. Sagan preparó el primer mensaje físico enviado al espacio exterior: una placa anodizada, unida a la sonda espacial Pioneer 10, lanzada en 1972. La Pioneer 11, que llevaba otra copia de la placa, fue lanzada al año siguiente. Sagan continuó refinando sus diseños; el mensaje más elaborado que ayudó a desarrollar y preparar fue el Disco de Oro de las Voyager, que fue enviado con las sondas espaciales Voyager en 1977. Sagan se opuso frecuentemente a la decisión de financiar el transbordador espacial y la estación espacial a expensas de futuras misiones robóticas.

Voyager 2

De 1968 a 1979, Sagan fue editor de la Revista Icarus, publicación para profesionales sobre investigación planetaria. Fue cofundador de la Sociedad Planetaria, el mayor grupo del mundo dedicado a la investigación espacial, con más de cien mil miembros en más de 149 países, y fue miembro del Consejo de Administración del Instituto SETI. Sagan ejerció también de Presidente de la División de Ciencia Planetaria (DPS) de la Sociedad Astronómica Americana, de Presidente de la Sección de Planetología de la American Geophysical Union y de Presidente de la Sección de Astronomía de la Asociación Estadounidense para el Avance de la Ciencia.

Logros científicos

Las contribuciones de Sagan fueron vitales para el descubrimiento de las altas temperaturas superficiales del planeta Venus. A comienzos de la década de 1960 nadie sabía a ciencia cierta cuáles eran las condiciones básicas de la superficie de dicho planeta, y Sagan enumeró las posibilidades en un informe que posteriormente fue divulgado en un libro de Time-Life titulado Planetas. En su opinión, Venus era un planeta seco y muy caliente, oponiéndose al paraíso templado que otros imaginaban. Había investigado las emisiones de radio procedentes de Venus y llegado a la conclusión de que la temperatura superficial de este debía de ser de unos 380 °C. Como científico visitante del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA, participó en las primeras misiones del Programa Mariner a Venus, trabajando en el diseño y gestión del proyecto. En 1962, la sonda Mariner 2 confirmó sus conclusiones sobre las condiciones superficiales del planeta.

Mariner 2

Sagan fue de los primeros en plantear la hipótesis de que una de las lunas de Saturno, Titán, podría albergar océanos de compuestos líquidos en su superficie, y que una de las lunas de Júpiter, Europa, podría tener océanos de agua subterráneos. Esto haría que Europa fuese potencialmente habitable por formas de vida. El océano subterráneo de agua de Europa fue posteriormente confirmado de forma indirecta por la sonda espacial Galileo. El misterio de la bruma rojiza de Titán también fue resuelto con la ayuda de Sagan, debiéndose a moléculas orgánicas complejas en constante lluvia sobre la superficie de la luna saturniana.

Europa, Satélite natural de Jupiter

Sagan también contribuyó a mejorar la comprensión de las atmósferas de Venus y Júpiter y de los cambios estacionales de Marte. Determinó que la atmósfera de Venus es extremadamente caliente y densa, con presiones aumentando gradualmente hasta la superficie planetaria. También percibió el calentamiento global como un peligro creciente de origen humano, y comparó su progreso en la Tierra con la evolución natural de Venus: camino a convertirse en un planeta caliente y no apto para la vida como consecuencia de un efecto invernadero fuera de control. También estudió las variaciones de color de la superficie de Marte y concluyó que no se trataba de cambios estacionales o vegetales, como muchos creían, sino de desplazamientos del polvo superficial causados por tormentas de viento.

Sin embargo, Sagan es más conocido por sus investigaciones sobre la posibilidad de la vida extraterrestre, incluyendo la demostración experimental de la producción de aminoácidos mediante radiación y a partir de reacciones químicas básicas.​ Él y su colega de Cornell, Edwin Ernest Salpeter, especularon sobre la posibilidad de la existencia de vida en las nubes de Júpiter, dada la composición de la densa atmósfera del planeta, rica en moléculas orgánicas.

Sagan defendió la búsqueda de vida extraterrestre, instando a la comunidad científica a utilizar radiotelescopios para buscar señales procedentes de formas de vida extraterrestres potencialmente inteligentes. Sagan fue tan persuasivo que, en 1982, logró publicar en la revista Science una petición de defensa del Proyecto SETI firmada por 70 científicos entre los que se encontraban siete ganadores del Premio Nobel, lo que supuso un enorme espaldarazo a la respetabilidad de un campo tan controvertido. Sagan también ayudó al Dr. Frank Drake para preparar el mensaje de Arecibo, una emisión de radio dirigida al espacio desde el radiotelescopio de Arecibo el 16 de noviembre de 1974, destinada a informar sobre la existencia de la Tierra a posibles seres extraterrestres.

Sagan también está considerado como librepensador y escéptico; una de sus frases más famosas, de la serie Cosmos, es: Afirmaciones extraordinarias requieren evidencias extraordinarias.​ Dicha frase está basada en otra casi idéntica de su colega fundador del Comité para la Investigación Escéptica, Marcello Truzzi: Una afirmación extraordinaria requiere una prueba extraordinaria.​ Esta idea tuvo su origen en Pierre-Simon Laplace (1749–1827), matemático y astrónomo francés, quien dijo que el peso de la evidencia de una afirmación extraordinaria debe ser proporcional a su rareza.

A lo largo de su vida, los libros de Sagan fueron desarrollados sobre su visión del mundo, naturalista y escéptica. En El mundo y sus demonios, Sagan presentó herramientas para probar argumentos y detectar falacias y fraudes, abogando esencialmente por el uso extensivo del pensamiento crítico y del método científico. La recopilación Miles de millones, publicada en 1997 tras la muerte de Sagan, contiene ensayos, como su visión sobre el aborto, y el relato de su viuda, Ann Druyan, sobre su muerte como escéptico, agnóstico y librepensador.

Sagan advirtió contra la tendencia humana hacia el antropocentrismo. Fue asesor de los Alumnos de Cornell por el Trato Ético hacia los Animales. Hacia el final del capítulo Blues para un planeta rojo, del libro Cosmos, Sagan escribió: “Si hay vida en Marte creo que no deberíamos hacer nada con el planeta. Marte pertenecería entonces a los marcianos, aunque los marcianos fuesen solo microbios”.

El fenómeno ovni
Sagan mostró interés en los informes sobre el fenómeno ovni al menos desde el 3 de agosto de 1952, cuando escribió una carta al Secretario de Estado estadounidense Dean Acheson preguntándole cómo responderían los EE. UU. si los platillos volantes resultaran ser de origen extraterrestre.​ Posteriormente, en 1964, mantuvo varias conversaciones sobre el asunto con Jacques Vallée.​ A pesar de su escepticismo acerca de la obtención de cualquier respuesta extraordinaria a la cuestión ovni, Sagan creía que los científicos debían estudiar el fenómeno, aunque solo fuese por el gran interés que el asunto despertaba en el público.

Stuart Appelle comenta que Sagan “escribió frecuentemente sobre lo que él percibía como falacias lógicas y empíricas acerca de los ovnis y las experiencias de abducción. Sagan rechazaba la explicación extraterrestre del fenómeno pero tenía la sensación de que examinar los informes ovni tendría beneficios empíricos y pedagógicos, y que el asunto sería, por tanto, una materia de estudio legítima”.​

En 1966, Sagan fue miembro del Comité Ad Hoc para la Revisión del Proyecto Libro Azul, promovido por la Fuerza Aérea de los EE. UU. para investigar el fenómeno ovni. El comité concluyó que el Libro Azul dejaba qué desear como estudio científico, y recomendó la realización de un proyecto de corte universitario para someter el fenómeno a un escrutinio más científico. El resultado fue la formación del Comité Condon (1966-1968), liderado por el físico Edward Condon, y que, en su informe final, dictaminó formalmente que los ovnis, con independencia de su origen y significado, no se comportaban de manera consistente para representar una amenaza a la seguridad nacional.

Edward Condon

Ron Westrum escribe: “El punto culminante del tratamiento que Sagan dio a la cuestión ovni fue el simposio de la AAAS de 1969. Los participantes expusieron un amplio abanico de opiniones formadas en el tema, incluyendo no solo a partidarios como James McDonald y J. Allen Hynek sino también a escépticos como los astrónomos William Hartmann y Donald Menzel. La lista de ponentes estaba equilibrada, y es mérito de Sagan el que dicho evento tuviera lugar a pesar de la presión ejercida por Edward Condon”.​ Junto al físico Thornton Page, Sagan editó las conferencias y debates presentados en el simposio; estos se publicaron en 1972 bajo el título UFOs: A Scientific Debate. En algunos de los numerosos libros de Sagan se examina la cuestión ovni (al igual que en uno de los episodios de Cosmos) y se afirma la existencia de un trasfondo religioso del fenómeno.

En 1980, Sagan volvió a revelar su punto de vista sobre los viajes interestelares en la serie Cosmos. En una de sus últimas obras escritas, Sagan expuso que la probabilidad de que naves espaciales extraterrestres visitasen la Tierra era muy pequeña. Sin embargo, Sagan creía que era plausible que la preocupación causada por la Guerra Fría contribuyese a que los gobiernos desorientasen a los ciudadanos acerca de los ovnis, y que “algunos de los análisis e informes sobre ovnis, y quizá archivos voluminosos, hayan sido declarados inaccesibles al público que paga los impuestos… Es hora de que esos archivos sean desclasificados y puestos a disposición de todos”. También previno acerca de sacar conclusiones sobre datos eliminados sobre los ovnis e insistió en que no existían claras evidencias de que posibles alienígenas hubieran visitado la Tierra ni en el pasado ni en el presente.

Dilema de la desviación
En sus últimos años, Sagan abogó por la creación de una búsqueda organizada de objetos cercanos a la Tierra (NEO, por sus siglas en inglés) que pudieran impactar contra esta.​ Muchos expertos, entre otras soluciones, sugirieron la creación de grandes bombas nucleares, para poder alterar la órbita de un NEO susceptible a impactar contra la Tierra. Para Sagan, esto vendría a presentar un “dilema de la desviación”: al existir la capacidad de alejar un asteroide de la Tierra, también existe la capacidad de desviar un objeto no amenazante hacia esta, creando así una auténtica arma de destrucción masiva.

Hipótesis errónea
Debido a los incendios petroleros de Kuwait iniciados en enero de 1991, Sagan y sus colegas de “TTAPS” advirtieron que si el incendio se mantenía por varios meses, una cantidad suficiente de humo procedente de estos podría alcanzar una altura tal que llegase a desmantelar la actividad agrícola en el sur de Asia. Estas afirmaciones fueron el tema de un debate televisado entre Carl Sagan y el físico Frederick Singer para el programa televisivo Nightline, en el cual Sagan afirmó que los efectos del humo serían similares a los de un invierno nuclear.

Los incendios continuaron por varios meses antes de poder ser sofocados y no causaron ningún enfriamiento de talla continental. Sagan posteriormente reconoció, en El mundo y sus demonios, que dicha predicción no resultó ser correcta: estaba oscuro como boca de lobo a mediodía y las temperaturas cayeron entre 4 y 6 °C en el Golfo Pérsico, pero no fue mucho el humo que alcanzó altitudes estratosféricas y Asia se salvó.​ En 2007, un estudio aplicó modelos computacionales modernos a los incendios petroleros de Kuwait, encontrando que las columnas individuales de humo no son capaces de elevarse hasta la estratosfera, pero que el humo procedente de fuegos que abarquen una gran superficie, como algunos incendios forestales o los incendios de ciudades enteras producto de un ataque nuclear, sí que elevarían cantidades significativas de humo a niveles estratosféricos.

2001: Una odisea del espacio
Sagan ejerció brevemente como asesor en la película 2001: Una odisea del espacio, dirigida por Stanley Kubrick.​ Propuso que la película sugiriese, sin mostrarlo, la existencia de una superinteligencia extraterrestre.

El caso Apple
En 1994, los ingenieros de Apple Computer bautizaron al Power Macintosh 7100 con el nombre en clave Carl Sagan con la esperanza de que Apple ganara miles de millones con las ventas del mismo. El nombre solo fue utilizado internamente, pero a Sagan le preocupaba que se convirtiera en un medio de promoción del producto y envió a Apple una carta de desistimiento. Apple aceptó, pero los ingenieros respondieron cambiando el nombre en clave interno a BHA (siglas de Butt-Head Astronomer – Astrónomo Cabezota).​ Entonces Sagan, denunció a Apple por difamación ante el tribunal federal. El tribunal aceptó la petición de Apple de desestimar la acusación de Sagan y opinó, en obiter dictum, que un lector situado en el contexto comprendería que Apple estaba tratando claramente de responder de forma humorística y satírica, y que se fuerza la razón al concluir que el acusado trataba de criticar la reputación o competencia del demandante como astrónomo. No se ataca en serio la pericia de un científico al usar la expresión indeterminada “cabezota”.​ Sagan, entonces, denunció el uso inicial de su nombre por alusiones, pero volvió a perder y Sagan apeló la resolución. En noviembre de 1995, se llegó a un acuerdo extrajudicial, y la oficina de patentes y marcas de Apple emitió un comunicado conciliatorio: Apple siempre ha sentido un gran respeto hacia el Dr. Sagan. Nunca fue intención de Apple el causarle al Dr. Sagan o a su familia ninguna vergüenza o preocupación.​

Enfermedad y fallecimiento
Dos años después de diagnosticársele una mielodisplasia, y después de someterse a tres trasplantes de médula ósea procedente de su hermana, el Dr. Carl Sagan falleció de neumonía a los 62 años de edad en el Centro de Investigación del Cáncer Fred Hutchinson de Seattle, Washington, el 20 de diciembre de 1996.49​50​ Fue enterrado en el Cementerio Lakeview, Ithaca, Nueva York.

Reconocimientos y premios

Carl Sagan ha recibido diversos premios, condecoraciones y honores entre los que destacan:

  • Beca Miller de Investigación (1960-1962) del Instituto Miller.
  • Premio del Programa Apolo concedido por la NASA.
  • Premio Klumpke-Roberts (1974) de la Sociedad Astronómica del Pacífico.
  • Premio John W. Campbell Memorial Especial no ficción (1974) por La conexión cósmica.52​
  • Medalla de la NASA al Servicio Público Distinguido (1977).
  • Medalla de la NASA al Logro Científico Excepcional.
  • Premio Pulitzer (1978) en la categoría de obra de no ficción general al ensayo Los dragones del Edén.
  • Premio Lowell Thomas del Club de Exploradores en el 75º Aniversario.
  • Premio Peabody (1980) a la serie Cosmos.
  • Premio Emmy (1981), en la categoría de Logro Destacado Individual, por la serie Cosmos: un viaje personal.
  • Premio Primetime Emmy (1981), en la categoría de Serie Documental Destacada, por la serie Cosmos: un viaje personal.
  • Premio Anual a la Excelencia Televisiva (1981) concedido por la Universidad Estatal de Ohio a la serie Cosmos: un viaje personal.
  • Premio Hugo por el “Mejor Relato de No Ficción” (1981) al libro Cosmos.53​
  • Humanista del Año (1981) de la Asociación Humanista Americana.
  • Premio John F. Kennedy de Astronáutica (1982) de la Sociedad Astronáutica Americana.54​
  • Premio Joseph Priestley — “Por destacadas contribuciones al bienestar de la humanidad”.
  • Medalla Konstantín Tsiolkovski otorgada por la Federación Soviética de Cosmonautas.
  • Premio Locus (1986) a la novela Contacto.
  • Premio Elogio de la Razón (1987) del Comité para la Investigación Científica de las Afirmaciones de lo Paranormal
  • Premio Masursky de la Sociedad Astronómica Americana.
  • Medalla Oersted (1990) de la Asociación Americana de Profesores de Física.
  • Premio Galbert de Astronáutica.
  • Premio Helen Caldicott al Liderazgo – otorgado por la Acción Femenina por el Desarme Nuclear.[cita requerida]
  • Medalla de Bienestar Público (1994) de la Academia Nacional de Ciencias por sus destacadas contribuciones a la aplicación de la ciencia al bienestar público..55​
  • Premio Isaac Asimov (1994) del Comité para la Investigación Científica de las Afirmaciones de lo Paranormal.
  • Premio San Francisco Chronicle (1998) por Contact.[cita requerida]
  • Puesto 99 en la clasificación de estadounidenses más importantes, el 5 de junio de 2005, en la serie The Greatest American del Discovery Channel.
  • Miembro del Salón de la Fama de Nueva Jersey desde 2009.
  • Miembro Honorario de la Sociedad Literaria Demosteniana el 10 de noviembre de 2011.

Reconocimiento póstumo

  • Lápida dedicada a Carl Sagan en el Sendero de los Famosos, del Jardín Botánico de Brooklyn.
  • La película Contacto, de 1997, basada en la novela homónima de Sagan y acabada tras la muerte de este, finaliza con la dedicatoria Para Carl.

También en 1997 se inauguró en Ithaca, Nueva York, el Sagan Planet Walk, una recreación del sistema solar, con una extensión de 1,2 km, desde el centro de la zona peatonal (llamada The Commons) hasta el Sciencenter, un museo de la ciencia participativo, del que Sagan fue miembro fundador de la junta de asesores.

El lugar de aterrizaje de la nave no tripulada Mars Pathfinder fue rebautizado como Carl Sagan Memorial Station el 5 de julio de 1997. Además, el asteroide 2709 Sagan lleva dicho nombre en honor al científico.

Nick Sagan, hijo de Carl, es autor de varios episodios de la franquicia Star Trek. El episodio de la serie Star Trek: Enterprise titulado Terra Prime, muestra una breve imagen de los restos del robot explorador Sojourner, que formó parte de la misión Mars Pathfinder, situados junto a un monumento conmemorativo en la Carl Sagan Memorial Station, sobre la superficie marciana. El monumento muestra una frase de Sagan: Sea cual sea la razón por la que esteis en Marte, estoy encantado de que esteis aquí, y yo desearía estar con vosotros. Steve Squyres, alumno de Sagan, dirigió el equipo que depositó con éxito el Spirit Rover y el Opportunity Rover sobre Marte en 2004.

El 9 de noviembre de 2001, en el 67º aniversario del nacimiento de Sagan, el Ames Research Center de la NASA dedicó al científico el emplazamiento del Centro Carl Sagan para el Estudio de la Vida en el Cosmos. El responsable de la NASA, Daniel Goldin dijo: Carl fue un visionario increíble, y ahora su legado podrá ser preservado y ampliado por un laboratorio de investigación y formación del siglo XXI dedicado a mejorar nuestra comprensión de la vida en el universo y a enarbolar la causa de la exploración espacial por siempre jamás. Ann Druyan estuvo en la apertura de puertas del Centro, el 22 de octubre de 2006.

Para conmemorar el décimo aniversario de la muerte de Sagan, David Morrison, uno de sus antiguos alumnos, recordó las inmensas contribuciones de Sagan a la investigación planetaria, a la comprensión pública de la ciencia, y al movimiento escéptico en la revista Skeptical Inquirer.

Existen, al menos, tres premios que llevan el nombre de Sagan en honor a este:

  • El Premio Carl Sagan para la Comprensión Pública de la Ciencia otorgado por el Consejo de Presidentes de la Sociedad Científica (CSSP). Sagan fue el primer galardonado en 1993.58​
  • El Premio Conmemorativo Carl Sagan, otorgado en conjunto desde 1997 por la Sociedad Astronáutica Americana y la Sociedad Planetaria.
  • La Medalla Carl Sagan a la Excelencia en la Divulgación de la Ciencia Planetaria, otorgada desde 1998 por la División de Ciencias Planetarias (DPS) de la Sociedad Astronómica Americana, a los científicos planetarios en activo que hayan realizado algún trabajo destacado de divulgación. Sagan fue uno de los miembros del comité organizador original de la DPS.
  • En 2006, la Medalla Carl Sagan le fue concedida al astrobiólogo y escritor David Grinspoon, hijo de Lester Grinspoon, amigo de Sagan.

El 20 de diciembre de 2006, el décimo aniversario de la muerte de Sagan, el bloguero Joel Schlosberg organizó un blogatón para conmemorar el evento. La idea fue apoyada por Nick Sagan,​ y contó con la participación de muchos miembros de la comunidad bloguera.

En agosto de 2007, el Grupo de Investigaciones Independientes (IIG) otorgó a Sagan, a título póstumo, un premio a toda su carrera científica, honor también concedido a Harry Houdini y a James Randi.​

En 2009, la compañía discográfica Third Man Records, organizó un proyecto de música electrónica denominado Symphony of Science a cargo del músico John Boswell, compuesto a partir de fragmentos sonoros y vídeos remezclados de varias obras de divulgación científica, incluida la serie Cosmos. Los vídeos resultantes almacenados en YouTube han recibido más de veinte millones de reproducciones. Gracias a las tareas de remezcla, se ha conseguido que Sagan “cante” en el tema A Glorious Dawn​ y “colabore” en otros.

Our Place In The Cosmos Instrumental – Symphony of Science

Desde 2009, por inicitiava del Center for Inquiry, varias organizaciones en pro del humanismo secular y la investigación científica promueven la celebración del Día de Carl Sagan el 9 de noviembre de cada año.

El cortometraje de ciencia ficción sueco 2014 Wanderers utiliza fragmentos de la narración de Sagan de su libro Pale Blue Dot, reproducidos sobre imágenes creadas digitalmente de la posible expansión futura de la humanidad en el espacio exterior.

En febrero de 2015, la banda de música sinfónica con sede en Finlandia Nightwish lanzó la canción “Sagan” como una canción extra sin álbum para su sencillo “Élan”. La canción, escrita por el compositor/tecladista de la banda Tuomas Holopainen, es un homenaje a la vida y obra del difunto Carl Sagan.​

En agosto de 2015, se anunció que Warner Bros estaba planeando una película biográfica de la vida de Sagan.​

Obra divulgativa

Un punto azul pálido: La Tierra no es más que un píxel brillante fotografiado desde la Voyager 1, a 6.000 millones de kilómetros de distancia (más allá de Plutón). Sagan convenció a la NASA para que generase esta imagen.

Sagan fue conocido por su labor como divulgador de la ciencia, por sus esfuerzos para incrementar la comprensión científica del público en general y por su posición en favor del escepticismo científico y contra las pseudociencias. Escribió libros de divulgación científica que reflejan y desarrollan algunos de los temas tratados en Cosmos, entre los que destacan Los dragones del Edén: Especulaciones sobre la evolución de la inteligencia humana (1977), que ganó un Premio Pulitzer y se convirtió en el libro de ciencia en inglés más vendido de todos los tiempos;​ y El cerebro de Broca: Reflexiones sobre el romance de la ciencia.

También escribió, en 1985, la exitosa novela de ciencia-ficción Contacto, basada en un proyecto de guion que ideó con su esposa en 1979, pero no viviría para ver la adaptación cinematográfica del mismo, estrenada en 1997. Luego de Cosmos, escribió un libro llamado Un punto azul pálido: Una visión del futuro humano en el espacio, que fue seleccionado como libro destacado de 1995 por The New York Times. En enero de ese año, Sagan apareció en el programa de Charlie Rose, en el PBS.​ También escribió una introducción al exitoso libro de Stephen Hawking, Breve historia del tiempo, en su primera edición en lengua inglesa (1988). Dicha introducción fue sustituida en posteriores ediciones debido a que Sagan era el propietario de los derechos de copia.

Otros libros
Los años corresponden a las fechas de primera publicación en lengua inglesa. El ISBN puede no estar relacionado con el año.

  • Vida inteligente en el Universo (Iósif Shklovski; coautor) (1966) ISBN 978-84-7634-911-3
  • Comunicación con inteligencias extraterrestres (1973) ISBN 978-84-320-3551-7
  • La conexión cósmica (1973) – Discute la probabilidad de la existencia de vida extraterrestre inteligente – ISBN 978-84-01-47090-5
  • El cerebro de Broca: reflexiones sobre el apasionante mundo de la ciencia (1979) – Recopilación de artículos científicos – ISBN 978-84-253-1334-9
  • Cosmos (1980) – libro complementario sobre la serie documental homónima; es su obra de divulgación más popular e influyente, y la que le hizo mundialmente famoso – ISBN 978-84-08-05304-0
  • Murmullos de la Tierra: el mensaje interestelar del Voyager (1981) ISBN 978-84-320-3598-2
  • El frío y las tinieblas: el mundo después de una guerra nuclear (de Paul R. Ehrlich; coautor) (1986) ISBN 978-84-206-9525-9
  • El cometa (con Ann Druyan) (1985) – Acerca del origen de los cometas, fue escrito en anticipación al paso del cometa Halley, de 1986 – ISBN 978-84-320-4368-0
  • Contacto (1985) – Novela sobre un eventual contacto con una civilización extraterrestre; sirvió de base para la película homónima de 1997 – ISBN 978-84-01-46223-8
  • El invierno nuclear (con Richard Turco) (1991) – Analiza las posibles consecuencias que tendría una guerra nuclear sobre el clima terrestre – ISBN 978-84-01-24037-9
  • Sombras de antepasados olvidados (con Ann Druyan) – Acerca de los orígenes de la especie humana y el desarrollo de las sociedades prehistóricas – (1993) ISBN 978-84-226-4853-6
  • Un punto azul pálido: una visión del futuro humano en el espacio (1994) – Planteado como secuela de Cosmos, discute la posición del ser humano en el Universo y analiza sus posibilidades como especie viajera en el espacio – ISBN 978-84-08-05907-3
  • El mundo y sus demonios: la ciencia como una luz en la oscuridad – Una defensa del método científico y del escepticismo frente a la superstición y la pseudociencia – (1995) ISBN 978-84-08-06015-4
  • Miles de millones: pensamientos de vida y muerte en la antesala del milenio (1997) – Última obra escrita por Sagan, considerada como su testamento ideológico – ISBN 84-406-8009-9
  • La diversidad de la ciencia: una visión personal de la búsqueda de Dios (2006) – Recopilación póstuma de las intervenciones de Sagan en las Conferencias Gifford sobre Teología Natural – ISBN 978-84-08-07455-7
  • Planetas (1966), de Carl Sagan, Jonathon Norton Leonard y editores de Life.
  • Marte y la mente del hombre(1973).
  • Otros mundos (1975).
  • Serie Cosmos
  • Artículo principal: Cosmos: un viaje personal
  • En 1980, Sagan fue presentador, coautor y coproductor, junto a su esposa Ann Druyan y Steven Soter, de la popular serie de televisión de trece capítulos, Cosmos: Un viaje personal, producida por el PBS, y que seguía el formato de la también serie El ascenso del hombre, presentada por Jacob Bronowski. Esta abarcó un amplio espectro de materias científica que incluían el origen de la vida y la evolución del Universo y de la cultura de la especie humana, planteada esta como medio de autoconocimiento del primero. Es su obra de divulgación más popular e influyente, y la que le hizo mundialmente famoso.

La serie ganó un Premio Emmy y un Premio Peabody. Ha sido emitida en más de 60 países y vista por más de 600 millones de personas, convirtiéndose en el programa del PBS más visto de la historia.​ Además, la revista Time publicó un artículo de portada sobre Sagan poco después del estreno, refiriéndose a él como el creador, autor principal, narrador y presentador de la nueva serie de la televisión pública Cosmos.​

El “efecto Sagan”
El éxito y fama cosechados por Sagan, debidos a su dedicación a la divulgación, le causaron problemas profesionales y que algunos colegas le ridiculizasen. En la década de 1990 se difundió entre el mundo académico la idea de que se dedicaba más a la divulgación que a investigar, y perdió así la oportunidad de ingresar como numerario en la Universidad de Harvard y en la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos. Sin embargo la producción científica de Sagan había mantenido los mismos niveles. Este tipo de situaciones, que son relativamente comunes entre científicos que se dedican además a la divulgación de la ciencia y se exponen a la opinión pública, se conocen como “efecto Sagan”​ a raíz del caso del astrofísico.​

Carl Sagan en la cultura popular
Carl Sagan aparece en algunos de los vídeos musicales que componen la obra Symphony of Science de John Boswell: “A Glorious Dawn”,​ “We are all conected”,​ “Our place in the Cosmos”,​ “The Unbroken Thread”,​ “The Poetry of Reality (An Anthem for Science)”,​ “The Case of Mars”,​ “A Wave of Reason”,​ “The Big Begining”,​ “Ode to the Brain”​ y “Beyond the Horizon”.​

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