El terrible Iván

El terrible Iván

Iván IV Vasilievich, mejor conocido como el Terrible, se dice que su apodo es una mala traducción en ruso de la palabra grozny que significa duro o severo, pero no terrible.

Nacido el 25 de agosto de 1530 en Kolomenskoye, Rusia. Fue hijo del zar Basilio III y Elena Glinskaya, del linaje varego de Riúrik. Iván asumió el poder de Rusia en 1547. Durante su gobierno quiso conseguir una alianza con una de las familias más influyentes de la época, los Románov, por lo que se casó con la princesa Anastasia Románovna ese mismo año.

Iván se nombró Zar de todas las rusias y quiso convertir a Rusia en la sucesora de Constantinopla, incluso con el apoyo del Macario, obispo de Moscú, logró establecer un parentesco con los primeros césares del Imperio romano.

Con la muerte de Anastasía en 1560, Iván se transformó en un zar autoritario y psicópata que le valió el apodo de ‘el Terrible’. Se dice que durante un viaje a Inglaterra llegó a pedirle matrimonio a la reina Isabel I, pero ella lo rechazó.

El origen del mal

Su personalidad psicópata se desarrolló durante su infancia y pubertad. Tras la muerte de su padre, Iván fue coronado Gran Príncipe de Moscú a los tres años, pero el reino fue administrado por su madre que cinco años después fue envenenada por los boyardos —grandes terratenientes eslavos— que se disputaban el poder.

Durante esos años fue recluido en el Palacio del Kremlin. Iván vivió sus días en este lugar como un mendigo y era humillado por los boyardos, lo que despertó su odio hacia ellos, que después se tradujo en persecuciones y matanzas que organizó en su contra al asumir el poder.

La muerte de un hijo

Un pasaje oscuro en su vida ocurrió cuando en un arranque de cólera, en 1580, golpeó con su bastón a su hijo mayor, el zarévich Iván, a tal grado de matarlo, hecho del cual se arrepintió y en ocasiones le daban ataques en los cuales se jalaba el cabello y la barba e incluso arañaba paredes. Además, llegó a matar a varios de sus enemigos y amigos, lo que hizo que se volviera aún más psicópata. Iván se refugió en creencias paganas y brujería.

Algunos historiadores sugieren que los ataques psicóticos sufridos por el zar fueron el resultado del tratamiento con mercurio al que se sometía para combatir su sífilis, lo que le provocó daños cerebrales que derivaron en cambios constantes de humor, ataques eufóricos y coléricos, con tintes psicóticos.

Tras veintisiete años, y presionado internamente por el clero y los boyardos, perdió la guerra con Livonia y se vio obligado a entregar a Suecia las regiones de Ingria y Karelia Meridional. En palabras del historiador Alexandr Yanov

    Como dato curioso: Los orígenes de la estructura política rusa provienen desde Iván el Terrible.

Su legado económico fue desastroso, lo que llevó al fin de la dinastía Rúrika y del dominio Moscovita. Iván el Terrible heredó un estado endeudado, y las campañas no ayudaron. Además, las guerras sucesivas drenaron la nación, así como de hombres y recursos.

Iván IV inició la construcción de la Catedral de San Basilio e introdujo la imprenta en Rusia. En la actualidad existe un movimiento que quiere otorgarle la santidad. La Iglesia ortodoxa rusa se ha manifestado en contra.

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Garo Cast

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Colaborador en Tormenta Radio Miembro de una manada de Mapaches Music Lover

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