LA TUMBA DE LAS LUCIÉRNAGAS

LA TUMBA DE LAS LUCIÉRNAGAS

La historia transcurre en los últimos tiempos de la Segunda Guerra Mundial y sigue a Seita, un adolescente de 14 años que intenta proteger a su hermana de cuatro años, Setsuko, después de quedar huérfanos tras los bombardeos de Estados Unidos sobre la ciudad de Kobe, en Japón.

En medio de toda la fantasía del anime es difícil encontrar una historia real como ésta y, en un catálogo lleno de historias aleccionadoras como el de Studio Ghibli, es raro hallar una película de cine bélico. Así mismo, es fácil asociar la animación con un público infantil, pero esta película es una de las más adultas del género.

La película está basada en el libro homónimo “Hotaru no haka”publicado en 1967 por Akiyuki Nosaka y es la historia biográfica del autor. Nosaka fue huérfano hasta que una familia de Kobe, Japón, lo adoptó, en los bombardeos a la ciudad, pierde a su familia adoptiva y queda en orfandad otra vez, pero ya no estaba solo; quedó a cargo de su hermana, una niña de cuatro años.

En el libro, Nosaka cuenta esa experiencia de tratar de sacar a su hermana adelante en medio del total abandono y la absoluta mendicidad en un Japón que ya venía de años de guerras expansionistas y que en los años 40 lanzó a Estados Unidos a la guerra.

La historia es autobiográfica en el libro y en su gran mayoría lo es en el filme; la diferencia está en que, mientras Nosaka pudo sobrevivir a la pobreza extrema, su personaje en la película fallece en los primeros minutos para empezar a recordar qué lo llevó a la muerte.

Las versiones en live action se hicieron en la primera década del 2000 porque, aunque a Nosaka le intentaron comprar la historia para llevarla a la pantalla grande, él consideraba que no había manera de mostrar la desolación de un pueblo recién bombardeado en imágen real.

Cuando recibió la propuesta de Studio Ghibli entendió que la animación sería la única técnica que podía replicar esos escenarios con gran precisión, desde la ciudad en ruinas hasta los campos, y que esta película realmente lograría transmitir el sentimiento de la historia.

La historia sucede en 1945 en Kobe, una ciudad portuaria de Japón, justo en el momento de los bombardeos que Estados Unidos llevó a cabo sobre la ciudad.

La tumba de las luciérnagas es un verdadero retrato de un escenario común durante el final de la guerra en Japón; según la historia, un niño huérfano con un hermano a cuestas, sin techo ni comida, era un caso recurrente en ese momento.

Una muestra es la fotografía de un niño japonés cargando a su hermano sin vida en su espalda, después del bombardeo en Nagasaki en 1945. Estaba esperando su turno para cremar a su hermano, apretando los labios hasta sangrar para no llorar.

La película es considerada una de las mejores cintas de cine bélico aunque la violencia no abunda en esta. Si bien hay momentos en los que la alerta sube en un segundo el sonido de las sirenas y las bombas, la historia se enfoca más en las consecuencias de la guerra que en sus momentos de acción.

Uno de esos momentos es el brillo de las luciérnagas que Seita cazaba para iluminar la cueva en donde se refugió con su hermana, lugar que terminó siendo su tumba, una escena silenciosa pero poderosa.

Seita es, sin duda, un personaje terriblemente humano, muy humano para un anime, ante una historia que lo podría perfilar como un héroe, la crudeza de la guerra lo acorrala al punto de perder las ganas de vivir y dejarse ir.

No hay un momento heroico, no hay un final rosa, no hay una lección que aprender; solo hay una mirada muy conmovedora y humana desde los ojos de un personaje rodeado de victimarios en una de las guerras más terribles en la historia del hombre.

Spread the love
Mike

Mike

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *