Mascotas: El periodo de socialización en el perro

Mascotas: El periodo de socialización en el perro

La socialización es un proceso mediante el cual el perro aprende a relacionarse tanto con otros perros como con los humanos. Gracias a está socialización, los perros aprenden, también, a tener una buena relación con otros animales y a diferenciar entre niños y adultos. Otro concepto clave es la habituación, proceso por el cual el perro aprende a ignorar elementos de su medio ambiente que no le generan peligro alguno. Así, el perro habituado a su medio, no tendrá conflicto al convivir con, por ejemplo, el ruido del tráfico o la presencia de otras personas en la calle.

La socialización inicia cuando el cachorro tiene 3 semanas de edad, que es cuando es por fin capaz de separarse de la madre y dura hasta las 12 semanas, edad en la cual finalizan los patrones de comportamiento infantil y, también, los cachorros se ven mas atraídos por su interacción con el ambiente que con los hermanos y la madre.

A lo largo de este periodo es posible observar, en mayor medida, una maduración neurológica, física y conductual en el cachorro. El sistema locomotor se vuelve capaz de permitir al cachorro reaccionar a su entorno, el sistema nervioso, por su parte, se acerca al de un individuo adulto y, por ende, comienza el aprendizaje.

Por lo anterior, es que la ventana de socialización, se vuelve indispensable para la educación del perro, ya que además, esto va a prevenir, en cierta medida, problemas en el comportamiento de los perros adultos, como la agresividad o el miedo. Sin embargo, también es cierto que en algunos casos el papel genético puede representar una influencia en los perros, incluso en aquellos que hayan sido socializados de forma correcta. Sobra decir, entonces, que la socialización es de suma importancia en el equilibrio del perro en su etapa adulta. Lo anterior, sin dejar de mencionar que, un perro correctamente socializado será capaz de ser aceptado con mayor facilidad por otros animales y personas, así como volverlo más fácil de entrenar.

En los cachorros, la tendencia a acercarse a los extraños, comienza a la edad entre 3 y 5 semanas. Y de igual forma, inicia progresivamente la tendencia contraria, alcanzando el pico de evitación a las 14 semanas de edad. Está ultima situación, se debe a que, en condiciones naturales, favorece en el perro la supervivencia, previniéndolo del contacto con posibles depredadores.

La edad, que comúnmente se suele usar para separar a un cachorro de su madre, es desde las 6 y hasta las 8 semanas, edad en la que, la madre de manera natural desteta a los cachorros y les enseña a ser independientes. Dicha separación y cambio de ambiente hacía una convivencia con humanos ha mostrado que acelera el proceso de socialización.

Cachorro de 6 semanas

Si no se lleva a cabo la separación de los cachorros de la camada, es necesario permitir que el cachorro tenga contacto diario con los humanos (todo tipo de ellos) desde las 6 hasta las 12 semanas. De acuerdo con esto, se recomendable que el cachorro continúe en su camada hasta que el periodo de socialización finalice, no omitiendo lo que se ha mencionado anteriormente en relación con el contacto del cachorro con otras especies y su ambiente.

De acuerdo con estudios realizados en cachorros, un aprendizaje estable inicia a partir de las 8 semanas. Si sometemos a un cachorro de 8 ó 9 semanas a una experiencia negativa, será capaz de memorizar esa experiencia y reaccionar igual si esta se repite.

Si el acontecimiento negativo supone un trauma para el cachorro, este puede desocializarse y reaccionar con miedo o evitar sucesos similares. Un buen ejemplo, podría ser la vacunación con el veterinario. En caso contrario, si la experiencia la llevamos a cabo con un cachorro de 12 semanas de edad, la socialización ya se ha realizado, con lo que aunque haya refuerzo negativo, el cachorro tenderá a acercarse al humano, más que a huir de él, debido a que la socialización ha hecho que se sienta seguro junto a él.

Socializar a un cachorro es realmente simple: solamente debes presentarle a diferentes personas y mascotas de forma regular. Recibir visitas en casa o simplemente dar un paseo son buenas opciones para iniciar dicho proceso.

A diferencia de las creencias de algunas personas, el tamaño de los otros perros no debe ser motivo de preocupación, más bien por el carácter que tengan. Procurar una interacción positiva y un ambiente de juegos ayudará a tu perro a entender que relacionarse es positivo y divertido.

Es muy importante, también, que el cachorro tenga contacto con diferentes ambientes, como el campo y la ciudad, ya que así el cachorro aprenderá a sentirse confortable en ambos, sobre todo si los estará visitando de forma regular.

Un perro que no lleve un correcto proceso de socialización, será un perro con deficiencias sociales muy marcadas, volviéndose agresivo o asustadizo, incapaz de adaptarse a su entorno. Además, se volverán muy complicadas tareas cotidianas como los paseos o las visitas al veterinario, ya que tendrá miedo de todo y no podrá confiar en ninguna situación.

Y, si por el contrario, privamos al cachorro en el mismo periodo del contacto con perros, y crece con humanos, este perro tendrá serias carencias y conductas anómalas en el plano social y sexual con los de su propia especie. Y, si por el contrario, durante la ventana de socialización, el cachorro convive con humanos pero no con otros perros, crecerá manifestando carencias y anomalías en su conducta tanto en el plano social, como el sexual.

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Mean Machine

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